El silicón es un derivado del silicio, un elemento metaloide que en la naturaleza se combina con el oxígeno para formar dióxido de silicio o sílice. La arena de la playa, los cristales y el cuarzo están formados por sílice. Ésta es una de las sustancias más comunes en la tierra. Si se somete el sílice a altas temperaturas y se combina con carbono se obtiene silicio. Un procesamiento posterior puede convertir el silicio en una cadena química larga o polímero denominado silicón, que puede ser un líquido, un gel o una sustancia gomosa. Las diversas formas del silicón se utilizan en lubricantes y aceites, así como en la goma de silicón. El silicón se encuentra en muchos artículos domésticos, como abrillantadores, bronceadores, cremas de manos, antitranspirantes, sopas, alimentos procesados, capas impermeables y chicles.